En una apuesta por la modernización logística y el crecimiento económico, el Gobierno de México presentó el programa de inversión carretera para 2026, el cual proyecta una derrama conjunta de 397,000 millones de pesos. El plan, presentado durante la “mañanera” de la presidenta Claudia Sheinbaum, integra esquemas de participación privada diseñados para mejorar la seguridad vial y potenciar el comercio exterior.

Jorge Mendoza Sánchez, director general de Banobras, detalló que el objetivo central es reducir los tiempos de traslado y generar bienestar mediante la creación de empleos y una conectividad más eficiente en puntos estratégicos del país.

Fonadin: 18 proyectos clave y dos modelos de inversión
A través del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), el gobierno desarrollará 18 proyectos bajo esquemas que garantizan que el Estado mantenga la rectoría de las vías generales de comunicación:
- Modelo CMRO (11 proyectos): Se enfoca en la Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación. Aquí, la concesión permanece en manos del Estado; la iniciativa privada participa mediante contratos sujetos a altos estándares de desempeño.
- Inversión Mixta (7 proyectos): El gobierno conserva la mayoría accionaria (51%), compartiendo riesgos y beneficios con inversionistas privados. Actualmente, hay cinco proyectos adicionales en análisis bajo este esquema.
“Ambos esquemas son autofinanciables y no implican la cesión de concesiones al sector privado”, subrayó Mendoza Sánchez para dar certeza sobre la propiedad pública de las carreteras.
Impacto regional y generación de empleo
Tan solo en la primera etapa de estos proyectos —sin contar las obras adicionales de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT)— se proyectan beneficios tangibles:
- Empleo: Generación de 177,000 empleos directos y 142,000 indirectos.
- Infraestructura: Construcción o modernización de más de 1,450 kilómetros.
- Cobertura: Los trabajos impactarán en 11 estados, incluyendo Nuevo León, Querétaro, Veracruz, Estado de México, Puebla y Tamaulipas, entre otros.
Una infraestructura para el comercio exterior
Con esta inversión, el gobierno busca fortalecer las rutas de exportación, aprovechando el dinamismo del comercio transfronterizo en estados como Coahuila y Baja California. Al mejorar la infraestructura actual, se espera que México se consolide como un nodo logístico más atractivo para la inversión extranjera, garantizando traslados seguros y eficientes para el transporte de carga y el turismo.














