En un movimiento histórico para la salud pública del estado, el Gobierno de Jalisco anunció una inversión de 450 millones de pesos destinada exclusivamente a la infraestructura y el fortalecimiento de la atención psiquiátrica y psicológica. El anuncio llega acompañado del lanzamiento de “Salud Mental Positiva”, una estrategia integral que busca transformar la percepción y el tratamiento de los padecimientos emocionales.

La ambiciosa bolsa de recursos tiene como objetivo principal la ampliación de centros especializados y la contratación masiva de personal calificado para reducir los tiempos de espera y atención en la entidad.

Infraestructura estratégica: El Zapote y atención perinatal
Entre los proyectos prioritarios financiados con este recurso destacan:
- Centro de Salud Mental El Zapote: Ubicado en Tlajomulco, su infraestructura crecerá hasta alcanzar las 250 camas de estancia prolongada.
- Primer Centro de Salud Mental Perinatal: Una unidad pionera diseñada específicamente para atender a mujeres con depresión post-parto.
- Centro de Salud Mental de Zapopan: Fortalecimiento de las capacidades operativas en una de las zonas con mayor demanda.
- Área de Paidopsiquiatría: Especialización en la Estancia Breve para la atención de niñas, niños y adolescentes.
Para poner en marcha estas unidades, el gobierno estatal confirmó la contratación de psicólogos, psiquiatras, paidopsiquiatras, médicos generales y personal de enfermería.
El reto: 15 años para pedir ayuda
De acuerdo con el Gobierno de Jalisco, se estima que el 4.4% de la población estatal padece algún tipo de depresión, aunque en algunas regiones esta cifra se dispara hasta el 11%.
Luis Arturo González, director general del Consejo Estatal de Salud Mental y Adicciones (CESMA), advirtió sobre el rezago en la atención: aunque una de cada cinco personas requerirá servicios de salud mental en su vida, el paciente promedio tarda entre 10 y 15 años en buscar ayuda profesional.
¿Qué es la “Salud Mental Positiva”?
Más allá de la atención clínica, la nueva estrategia busca que los ciudadanos desarrollen herramientas de resiliencia antes de llegar a una crisis. Los ejes principales incluyen:
- Satisfacción personal y autonomía.
- Habilidades para relacionarse y actitud de ayuda.
- Resolución de problemas y autocontrol.
- Activación física para mujeres en espacios públicos.
Con esta inversión y enfoque preventivo, Jalisco busca no solo curar el trastorno, sino fomentar una cultura de bienestar emocional que permita a las personas enfrentar los desafíos cotidianos con mayores recursos psicológicos.















