El comercio marítimo global enfrenta una nueva y severa crisis. A partir de este 5 de marzo, las principales aseguradoras navieras del mundo cancelarán formalmente la cobertura de riesgo de guerra para los buques que transiten por aguas iraníes y el Golfo Pérsico. La medida ocurre tras la escalada de hostilidades entre Irán, Estados Unidos e Israel durante el último fin de semana.

Gigantes del sector como Gard, Skuld, NorthStandard, London P&I Club y el American Club emitieron avisos urgentes este 1 de marzo, notificando que sus pólizas ya no cubrirán incidentes bélicos en la región debido a la volatilidad extrema.

El Estrecho de Ormuz bajo asedio
La decisión de las aseguradoras se precipitó luego de que Teherán anunciara el cierre de la navegación por el Estrecho de Ormuz, un punto estratégico por donde fluye aproximadamente el 20% del petróleo y gas mundial. Esta declaración de Irán fue una respuesta directa a los ataques lanzados por fuerzas estadounidenses e israelíes contra objetivos en territorio iraní.
El impacto es inmediato:
- Suspensión de pólizas: El grupo japonés MS&AD confirmó a Reuters la suspensión de suscripciones para riesgos de guerra en aguas cercanas a Irán, Israel y países vecinos.
- Exclusiones geográficas: La cobertura quedará anulada en el Golfo y todas sus aguas adyacentes.
- Opciones de emergencia: Aseguradoras como Skuld buscan implementar “opciones de recompra” para restablecer coberturas bajo primas significativamente más altas, reflejando el encarecimiento logístico.
Impacto en los precios de la energía
La falta de seguros para los buques cisterna obligará a muchas navieras a desviar sus rutas o a navegar bajo un riesgo financiero inasumible. Analistas advierten que esta situación podría provocar un alza inmediata en los precios internacionales del crudo, dado que el Golfo Pérsico es la principal arteria energética del planeta.
“No se trata solo de un riesgo físico, sino de la imposibilidad de operar bajo estándares legales internacionales si no hay respaldo de las aseguradoras”, señalan expertos del sector marítimo.
Con el plazo del 5 de marzo a la vuelta de la esquina, la comunidad internacional observa con preocupación el posible colapso de las cadenas de suministro de hidrocarburos, mientras la diplomacia parece ceder ante el despliegue militar en la zona.

















