Las principales productoras de cerveza artesanal en México, entre las que destacan Minerva, Colima, Wendlandt e Insurgente, se preparan para un año histórico. Con la Copa Mundial de la FIFA como principal motor, el sector prevé un incremento del 12% anual en su producción, aunque el optimismo está moderado por la crisis de suministros y los elevados costos de los envases.

La Unión Cervecera Independiente (La Unión), que representa el 75% de la producción nacional, advierte que el éxito de este año dependerá de sortear los “cuellos de botella” en la adquisición de vidrio, aluminio y lúpulo.

El “Efecto Mundial”: Ventas con picos del 300%

La fiebre mundialista promete transformar los hábitos de consumo. Según Matías Vera-Cruz Dutrenit, economista en Jefe de La Unión, los establecimientos físicos serán los grandes ganadores:

  • On-premise (Bares y Tap Rooms): Se esperan picos de venta de hasta 300% en Ciudad de México y Guadalajara.
  • Retail (Tiendas y Supers): Cadenas como Oxxo, Walmart y Soriana podrían ver aumentos de entre el 50% y 80% en sus ingresos por cerveza artesanal.
  • Delivery: Plataformas como Rappi y Uber Eats proyectan un alza del 40%, limitada principalmente por la capacidad logística de las microcervecerías.

Los riesgos: ¿Acaparamiento de la cerveza industrial?

A pesar de la demanda, la industria artesanal enfrenta amenazas críticas en su cadena de suministro. El principal temor es que las grandes cerveceras industriales acaparen la producción de envases.

“Es posible que la cerveza industrial acapare la capacidad productiva de las envasadoras, como pasó en la pandemia cuando se enfocaron en cristal transparente, provocando escasez de la botella ámbar que usamos los artesanales”, señaló Vera-Cruz en entrevista con El Financiero.

A esto se suma la dependencia del lúpulo, insumo que México importa en más del 90%. Los productores han comenzado a blindar sus contratos con proveedores de Alemania y Estados Unidos para garantizar el abasto durante la justa deportiva.

El impacto de los aranceles y la inflación

El costo del aluminio y los aranceles a la importación de insumos han presionado los márgenes de ganancia. De las más de 95 marcas integradas en La Unión, el 80% son pequeños y nano negocios, sectores que son más vulnerables a la volatilidad de los precios internacionales.

Para marcas como Allende, La Legendaria, Heróica e Icono, la estrategia de este 2026 no solo será producir más, sino asegurar envases de vidrio y latas de aluminio antes de que la demanda mundialista agote las existencias nacionales.