El Kremlin ha elevado el tono diplomático este jueves tras el mortal incidente ocurrido en aguas cubanas. El Gobierno de Rusia calificó el enfrentamiento entre una lancha rápida matriculada en Florida y la Tropa Guardafrontera de la isla como una “provocación agresiva por parte de Estados Unidos”, con el objetivo de desestabilizar la región y desencadenar un conflicto abierto.

A través de la agencia estatal TASS, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, señaló que la incursión de la embarcación en Cayo Falcones no fue un hecho aislado, sino una acción orquestada para agravar la tensión bilateral.

El Kremlin advierte que la situación “se está caldeando”

Por su parte, el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, expresó la preocupación de Moscú ante lo que consideran un recrudecimiento de la hostilidad hacia la isla caribeña. Peskov instó a la moderación, pero subrayó que los obstáculos externos están afectando la estabilidad social del país.

“La situación en torno a Cuba, como podemos ver, se está caldeando. Todas las cuestiones humanitarias que afectan a los ciudadanos cubanos deben resolverse, y nadie debe crear obstáculos”, declaró Peskov a la prensa.

El incidente: Cuatro muertos y tensión en el Estrecho

El pronunciamiento de Rusia ocurre 24 horas después de que el Gobierno cubano confirmara el abatimiento de cuatro tripulantes de una lancha con matrícula estadounidense. Según la versión de La Habana:

  • La embarcación abrió fuego contra una patrulla cubana tras ignorar la orden de alto.
  • El enfrentamiento dejó seis heridos adicionales entre los exiliados.
  • Un oficial de la marina cubana también resultó lesionado en el intercambio.

Un nuevo foco de tensión geopolítica

Para los analistas internacionales, la intervención de Rusia en el conflicto marítimo cubano-estadounidense busca posicionar a Moscú como el principal aliado de la soberanía de la isla, en un momento donde las relaciones entre Washington y La Habana atraviesan uno de sus puntos más críticos en la década.

Mientras las autoridades cubanas continúan con la investigación de las identidades de los fallecidos, Rusia ha dejado claro que cualquier intento de “desencadenar un conflicto” será observado de cerca por el Kremlin, priorizando —según sus declaraciones— la resolución de las necesidades socioeconómicas del pueblo cubano frente a lo que llaman “intervencionismo” de Florida.