Tras los bloqueos carreteros que paralizaron al menos 17 estados del país, productores de maíz denunciaron que los acuerdos alcanzados con el Gobierno federal no se han cumplido. Aseguran que no han logrado comercializar sus cosechas y que tampoco han recibido los apoyos económicos prometidos para mitigar las pérdidas que detonaron la crisis.
Las protestas se extendieron por entidades como Jalisco, Guanajuato y Michoacán, obligando a la instalación de mesas de negociación. El compromiso oficial fue otorgar un apoyo complementario de 950 pesos por tonelada y establecer mecanismos para mejorar el precio de comercialización del grano.
Sin embargo, los agricultores sostienen que la situación no solo no se resolvió, sino que se ha agravado.
Más de un millón de toneladas sin vender
Julio César Cortés, productor del Bajío, señaló en entrevista con EL INFORMADOR que actualmente hay más de un millón de toneladas de maíz almacenadas en bodegas sin poder colocarse en el mercado.
“Hay parcelas que ni siquiera se han cosechado porque no hay dónde guardar el grano. El problema se intensificó en lugar de resolverse”, afirmó.
El riesgo es inminente: si el grano no se comercializa pronto, podría echarse a perder, generando pérdidas totales para cientos de familias que dependen del ciclo agrícola. La falta de almacenamiento y de compradores mantiene paralizada la producción en varias regiones.
Apoyo de 950 pesos por tonelada, sin llegar
Uno de los principales reclamos es el incumplimiento del apoyo complementario anunciado en 950 pesos por tonelada. De acuerdo con los productores, hasta ahora no se ha entregado el recurso.
“De los 950 pesos que nos dijeron que darían como complemento, no hay un solo productor que haya recibido un centavo”, denunció Cortés.
Este retraso agrava la crisis financiera en el campo, donde los costos de producción —semillas, fertilizantes, herbicidas y jornales— siguen en aumento.
Precios por debajo del costo de producción
El origen del conflicto radica en el desplome de los precios del maíz en el mercado nacional. Los agricultores exigían un precio de garantía de entre 6,500 y 7,200 pesos por tonelada para cubrir costos y obtener un margen mínimo de rentabilidad.
No obstante, actualmente el grano se está pagando por debajo de los 5,000 pesos por tonelada.
Héctor Iván del Toro, académico de la Universidad de Guadalajara, explicó también a EL INFORMADOR que incluso los precios más altos detectados rondan los 5,200 pesos, cifra insuficiente para cubrir los gastos de producción.
Endeudamiento y riesgo para el campo mexicano
La consecuencia inmediata, advierten los productores, es una espiral de endeudamiento. Sin ingresos por la venta del grano y sin los apoyos prometidos, muchos agricultores recurren a créditos para sostener sus operaciones, lo que compromete los siguientes ciclos agrícolas.
La crisis del maíz en México no solo impacta a los productores, sino que podría tener efectos en la cadena alimentaria y en la estabilidad económica de regiones enteras. Mientras no se concreten los apoyos y se estabilicen los precios de comercialización, el campo mexicano enfrenta uno de sus momentos más críticos en años recientes.
















