México alcanzó un nuevo máximo histórico al recibir 47.7 millones de turistas internacionales durante 2025, de acuerdo con cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El dato representa un crecimiento anual de 6.1%, pese a la desaceleración económica en mercados clave como Estados Unidos y varios países de América Latina.
Turismo en México supera niveles prepandemia
El desempeño positivo del sector permitió rebasar con amplitud los niveles previos a la pandemia, consolidando al turismo como una de las principales actividades económicas del país, conocida tradicionalmente como la “industria sin chimeneas”.
Especialistas señalan que, aun con factores adversos como las políticas del presidente Donald Trump, la incertidumbre económica global y una mayor percepción de inseguridad, México mantiene ventajas competitivas en infraestructura y oferta turística.
“El turismo lo que siempre busca son lugares con infraestructuras robustas, que sean seguros”, explicó Eliseo Llamazares, socio líder de aviación y turismo de KPMG. Añadió que destinos como Los Cabos, Cancún y Riviera Maya continúan siendo pilares regionales por su conectividad y capacidad hotelera.
Derrama económica crece 5%
El incremento en la llegada de visitantes también se reflejó en la captación de divisas. Durante el año pasado, México obtuvo 31 mil 715 millones de dólares por concepto de turismo internacional, lo que representó un aumento de 5% respecto al año anterior.
No obstante, el gasto promedio por turista mostró una ligera contracción. En 2025, cada viajero internacional gastó en promedio 660 dólares, es decir, 9 dólares menos que el año previo.
Retos estructurales del sector turístico
Aunque las cifras son positivas y muestran resiliencia del sector, analistas advierten que el crecimiento no oculta los desafíos estructurales que enfrenta la industria turística mexicana, como la diversificación de mercados, la sostenibilidad ambiental y la mejora en la percepción de seguridad.
El reto hacia adelante será mantener el ritmo de crecimiento en un entorno económico global incierto, fortalecer la promoción internacional y garantizar estándares de infraestructura y seguridad que sigan posicionando a México como uno de los destinos más atractivos del mundo.



















