• Pekín asegura que no hay ciudadanos chinos varados y promete asistencia dentro de sus capacidades.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de China confirmó este martes que no se han recibido informes de ciudadanos chinos varados en Cuba a causa de la suspensión de vuelos provocada por la escasez de combustible para aviones, derivada de las restricciones impuestas por Estados Unidos a los envíos de petróleo desde Venezuela.

En una rueda de prensa habitual, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lin Jian, reiteró que Pekín mantiene su “firme apoyo” a Cuba en la defensa de su soberanía y seguridad nacionales, así como su oposición a la injerencia extranjera.

“China apoya firmemente a Cuba en la defensa de su soberanía y seguridad nacionales, y se opone a la injerencia extranjera”, señaló Lin Jian, al tiempo que aseguró que el país asiático proporcionará apoyo y ayuda en la medida de sus posibilidades.

Críticas chinas a sanciones y “prácticas inhumanas”

El Gobierno chino también criticó las acciones que calificó como “prácticas inhumanas” y que, dijo, privan al pueblo cubano de su derecho a la supervivencia y al desarrollo, en medio de un contexto de tensiones energéticas que afecta a la isla.

La escasez de combustible en Cuba ha provocado la suspensión de vuelos y fuertes dificultades logísticas y económicas en el país, tras el bloqueo de Estados Unidos a la entrada de petróleo venezolano, que tradicionalmente abastecía gran parte de la demanda energética de la isla.

Compromiso diplomático en medio de crisis

La declaración de China llega en un momento de fuerte presión internacional sobre Cuba, agravada por la intensificación de sanciones y amenazas por parte de la administración estadounidense que afectan al flujo de combustible y otros suministros. En este contexto, Pekín ha mantenido una postura de respaldo tanto político como diplomático a La Habana, expresando rechazo a medidas que considera extraterritoriales u opresivas.

Con estas declaraciones, China busca no solo tranquilizar a sus ciudadanos y aliados, sino también marcar una posición firmemente crítica frente a las políticas que, según Pekín, comprometen la estabilidad y el desarrollo de Cuba en medio de un escenario regional complejo.