La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reconoció este lunes el mensaje de unidad y amor que el cantante puertorriqueño Bad Bunny transmitió durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, uno de los eventos deportivos más vistos a nivel mundial.
Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó como “muy interesante” la presentación del artista, al subrayar que no solo interpretó sus canciones en español ante millones de espectadores en Estados Unidos y otros países, sino que además envió un mensaje de integración para todo el continente americano.
Sheinbaum celebra mensaje en español
“Es muy interesante que haya cantado en español en el Super Bowl y que el mensaje sea de unión en América, porque menciona a todos los países, incluido Estados Unidos y Canadá. Muchos símbolos, y en efecto, el mejor antídoto contra el odio es el amor”, expresó Sheinbaum.
La presidenta resaltó la relevancia cultural del espectáculo, al considerar que el uso del español en un escenario global como el Super Bowl representa a millones de personas en América Latina y a la comunidad hispana en Estados Unidos.
Contexto de tensión migratoria en Estados Unidos
El posicionamiento de Bad Bunny se produce en un contexto marcado por tensiones hacia la comunidad latina en Estados Unidos, derivadas de políticas migratorias restrictivas y operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que han generado protestas y críticas internacionales.
En este escenario, el mensaje de unidad del artista fue interpretado por distintos sectores como una postura simbólica frente a discursos de división.
Trump critica el espectáculo
Mientras Sheinbaum celebró el contenido del show, el expresidente estadounidense Donald Trump reaccionó de forma opuesta. A través de su red social Truth Social, criticó la presentación y aseguró que fue “uno de los peores shows de medio tiempo”, además de calificarla como “desagradable” y cuestionar que se realizara mayoritariamente en español.
El contraste entre ambas posturas refleja el debate político y cultural que generó el espectáculo de Bad Bunny, el cual se convirtió en tendencia global tanto por su propuesta artística como por el mensaje que transmitió ante millones de espectadores.















