La inflación en México inició el año con una aceleración moderada, aunque se ubicó ligeramente por debajo de las expectativas del mercado, de acuerdo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En enero, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación mensual de 0.38%, lo que llevó la inflación anual a 3.79%. El dato representa un repunte frente al 3.69% observado en diciembre pasado, confirmando que los precios al consumidor retomaron una tendencia al alza al arranque de 2026.

Sin embargo, el resultado fue menor al anticipado por analistas consultados por Reuters, quienes proyectaban una inflación anual de 3.82%, lo que sugiere que las presiones inflacionarias, aunque persistentes, se mantienen contenidas dentro de un rango manejable.

Banxico pausa recortes ante panorama inflacionario

El dato se da en un contexto en el que el Banco de México (Banxico) decidió la semana pasada hacer una pausa en el ciclo de recortes a la tasa de interés, dejando la referencia en 7%.

En su primera reunión del año, la Junta de Gobierno argumentó que la decisión responde a la necesidad de evaluar con mayor cautela el entorno inflacionario actual, especialmente ante los ajustes recientes en las previsiones económicas.

Además, el banco central revisó al alza su estimación de inflación para el cierre de 2026, pasando de 3% a 3.5%, reflejando un escenario de mayor persistencia en las presiones sobre los precios.

“La Junta de Gobierno juzgó apropiado en esta ocasión hacer una pausa en el ciclo de disminuciones de la tasa de referencia (…) consideró los ajustes a las previsiones de inflación y la necesidad de continuar evaluando el impacto de los cambios fiscales implementados a principios de año, así como el comportamiento del tipo de cambio, la debilidad que ha mostrado la actividad económica y el grado de restricción monetaria que se ha implementado”, señaló Banxico en su comunicado.

Factores a seguir: tipo de cambio y actividad económica

Entre los elementos que mantienen cauteloso al banco central destacan el comportamiento del tipo de cambio, los efectos de los cambios fiscales aplicados a inicios del año y la debilidad que ha mostrado la actividad económica.

Aunque la inflación anual de 3.79% se mantiene dentro del rango objetivo de Banxico (3% +/- un punto porcentual), el repunte refuerza la postura prudente de la autoridad monetaria, que busca consolidar la convergencia hacia la meta permanente de 3%.

Los próximos meses serán clave para determinar si la tendencia alcista se modera o si las presiones inflacionarias obligan al banco central a mantener por más tiempo una política monetaria restrictiva.