El arranque de 2026 encendió las alertas en las tienditas de barrio y cadenas de autoservicio en México, ante una marcada desaceleración del consumo provocada por el incremento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y la persistente inflación, factores que ya impactan el desempeño de las principales cadenas comerciales del país.
De acuerdo con un análisis de NielsenIQ México (NIQ), compartido con El Financiero, durante la primera semana del año las ventas en el canal moderno apenas crecieron 3 por ciento, una caída significativa frente al 17 por ciento registrado en el mismo periodo de 2025.
“Los datos de este año confirman una tendencia que venimos observando: la cuesta de enero se está volviendo más pronunciada en términos de desaceleración del consumo. En 2026 observamos una caída más abrupta, pasando de crecimiento positivo a negativo en solo una semana”, explicó Laura Calderón, Líder de Customer Success Retail Vertical para NIQ México.
La especialista señaló que este comportamiento refleja la cautela del consumidor mexicano al inicio del año, lo que impacta directamente en sus decisiones de compra y en la dinámica de los puntos de venta.
Cadenas y tienditas, bajo presión
Este escenario pone a prueba la resiliencia de empresas como Walmart de México (Walmex), Soriana, Chedraui y las tiendas de proximidad de FEMSA (Oxxo). El aumento de precios en productos gravados por el IEPS ha obligado a los consumidores a reorganizar su gasto, privilegiando el precio sobre la lealtad a marcas tradicionales.
El alza fue especialmente visible en productos clave: las bebidas saborizadas registraron incrementos de entre 1 y 8 pesos, mientras que los cigarros aumentaron su precio entre 15 y 22 pesos, de acuerdo con datos de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
La organización advirtió que, aunque los ajustes de precios suelen darse de forma regular cada año, en esta ocasión no fueron graduales, debido al extraordinario incremento del IEPS, lo que detonó una presión generalizada en el mercado.
Efecto dominó en productos básicos
ANPEC alertó que el impacto del alza fiscal generó una cascada de incrementos en otros segmentos esenciales del consumo, como tortilla, panificación, lácteos, embutidos, abarrotes, productos de limpieza y aseo personal, encareciendo prácticamente toda la canasta básica.
En los primeros siete días de 2026, varias categorías reportaron caídas importantes en su consumo respecto a la semana previa. Los juguetes encabezaron la lista con una disminución del 30 por ciento, seguidos por las bebidas alcohólicas con un 22 por ciento, mientras que los refrescos registraron una contracción del 8 por ciento.
El panorama anticipa un inicio de año complejo para el sector comercial, que deberá adaptarse a un consumidor más precavido y a un entorno marcado por presiones fiscales e inflacionarias que amenazan con prolongar la desaceleración del consumo en México.

















