Casi ocho años después de la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), especialistas en aviación, control aéreo e ingeniería urgieron a reabrir el debate sobre la construcción de una sola gran terminal aérea en el Valle de México, con sede en Texcoco, ante el estancamiento del actual sistema aeroportuario.

Durante el foro “Panorama: el Sistema Aeroportuario del Valle de México hoy”, organizado por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), los expertos coincidieron en que el modelo que integra al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y el aeropuerto de Toluca no ha logrado aumentar de forma sostenida el flujo de pasajeros ni mejorar la conectividad aérea del país.

De acuerdo con los participantes, las restricciones operativas impuestas al AICM —conocido como “Benito Juárez”— han deprimido la demanda de viajes en la zona centro del país, sin que el AIFA o Toluca hayan logrado compensar plenamente esa caída.

“No hay opción más que retomar y construir un aeropuerto en la zona que los estudios técnicos han señalado durante los últimos 40 años”, afirmó Jesús Ramírez Stabros, exsecretario general de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) de México, al subrayar que Texcoco sigue siendo la alternativa con mayor sustento técnico.

El NAIM fue cancelado en 2018 por decisión del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, tras una consulta pública. En su lugar, se construyó el AIFA en Santa Lucía con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional; sin embargo, especialistas consideran que esta terminal no ha detonado la demanda aérea esperada.

Las cifras respaldan esa percepción. El AICM pasó de movilizar 50.3 millones de pasajeros antes de la pandemia a 44.5 millones en la actualidad. En tanto, el AIFA ha alcanzado alrededor de 7 millones de pasajeros anuales, mientras que el aeropuerto de Toluca no ha sido impulsado para recuperar su capacidad máxima, estimada en unos 8 millones de usuarios.

Los expertos advirtieron que la demanda aérea en el centro del país se mantiene en niveles similares a los de 2019, lo que refleja un crecimiento prácticamente nulo. Por ello, insistieron en la necesidad de una solución estructural que permita ampliar la capacidad, mejorar la eficiencia operativa y fortalecer la conectividad aérea de México, colocando nuevamente a Texcoco en el centro del debate.