El Gobierno de México anunció para 2026 una de las inversiones más importantes de los últimos años en infraestructura y equipamiento médico, con la adquisición de 816 equipos de alta tecnología y el desarrollo de 241 frentes de obra en clínicas y hospitales del país, principalmente en regiones con mayor rezago en servicios de salud.

Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, Eduardo Clark, informó que el proceso de compra fue realizado por el IMSS durante 2025, por lo que la distribución del nuevo equipamiento comenzará de manera gradual a lo largo de 2026.

“Llevamos varios meses realizando un ejercicio de planeación sectorial para identificar las necesidades de los hospitales que integran el IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar, los servicios médicos de Pemex y los institutos nacionales de salud, con el objetivo de renovar y fortalecer su capacidad operativa”, explicó el funcionario.

Clark Dobarganes detalló que la inversión estimada asciende a 11 mil 257 millones de pesos, recursos que permitirán dotar a las 32 entidades federativas de equipos médicos de última generación, enfocados en diagnóstico oportuno, atención especializada y tratamientos de alta complejidad.

El paquete de equipamiento incluye 25 aceleradores lineales, 238 tomógrafos, 38 resonadores magnéticos, 500 mastógrafos, cinco equipos PET, así como gammacámaras, angiógrafos y equipos de braquiterapia, herramientas clave para fortalecer la detección y tratamiento de enfermedades como el cáncer y padecimientos cardiovasculares.

En cuanto a la distribución institucional, 341 equipos serán destinados al IMSS, 178 al ISSSTE, 237 al IMSS-Bienestar, 41 a los servicios de salud de Pemex y 17 a los institutos nacionales de salud, con el objetivo de reducir brechas de atención médica y mejorar la cobertura en todo el territorio nacional.

Con esta estrategia, el Gobierno federal busca modernizar la red hospitalaria, fortalecer el sistema público de salud y garantizar un acceso más equitativo a servicios médicos especializados para millones de personas en México.