El Gobierno de México anunció este martes el arranque de una nueva etapa de credencialización del Servicio Universal de Salud, un mecanismo con el que busca garantizar el acceso gratuito, universal y efectivo a la atención médica, así como avanzar en la integración y digitalización del sistema público de salud en todo el país.

De acuerdo con autoridades federales, el registro se realizará del 1 de marzo de 2026 y hasta diciembre del mismo año, periodo durante el cual la población podrá incorporarse a este esquema que unifica los servicios de salud pública.

Durante la presentación, el subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, Eduardo Clark, explicó que la credencial será el documento único de identificación para las personas usuarias del sistema público de salud, integrando a instituciones como el IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y los Institutos Nacionales de Salud.

Detalló que la credencial contará con una versión física y una versión digital, esta última disponible a partir de abril mediante una aplicación móvil. El documento incluirá datos personales como nombre completo, CURP, sexo, fecha y lugar de nacimiento, nacionalidad, además de códigos QR que permitirán validar el derecho a la atención médica y localizar la unidad de salud más cercana.

Asimismo, incorporará información voluntaria sobre donación de órganos y tipo de sangre, con el objetivo de fortalecer la atención en casos de emergencia.

Clark subrayó que esta credencial no solo permitirá acreditar el acceso a los servicios médicos, sino que también facilitará a las personas conocer la vigencia de sus derechos, la institución a la que están afiliadas y la clínica de atención primaria que les corresponde. Además, será la base para vincular a cada usuario con un expediente médico electrónico, el cual podrá mantenerse actualizado incluso si cambia de institución por razones laborales o de domicilio.

Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la credencialización representa un paso clave para consolidar el derecho constitucional a la salud, y forma parte de un proceso gradual de fortalecimiento del sistema público que se desarrollará entre 2026 y 2028.

“La credencial del Servicio Universal de Salud es fundamental para garantizar que todas y todos tengan acceso a la atención médica, sin importar su condición laboral o lugar de residencia”, sostuvo la mandataria, al destacar que la digitalización permitirá mayor eficiencia, transparencia y continuidad en los servicios de salud en México.

Con este nuevo esquema, el Gobierno federal busca avanzar hacia un sistema de salud más integrado, moderno y centrado en las personas, con cobertura nacional y atención sin costo en las instituciones públicas.