En medio de la creciente tensión geopolítica en el Ártico, el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, pidió este martes a la población de la isla estar preparada “para lo peor”, aunque consideró poco probable un ataque militar por parte de Estados Unidos.
Durante una rueda de prensa conjunta con el ministro de Economía, Múte Bourup Egede, Nielsen subrayó que la situación actual obliga a las autoridades y a la sociedad a mantenerse alertas. “Hay que estar preparado para lo peor, aunque sea poco probable”, afirmó, el mismo día en que arribó a la isla un contingente militar danés, en un contexto marcado por la presión política ejercida desde Washington.
Egede advirtió que la crisis ha tenido un impacto profundo en la población. “Toda la sociedad se ve afectada emocional y mentalmente. Todos lo sentimos”, expresó, al tiempo que llamó a los groenlandeses a prepararse para “aún más presión”, de acuerdo con declaraciones recogidas por el semanario local Sermitsiaq.
Las autoridades insistieron en que, si bien no existen señales inmediatas de una ofensiva militar, la postura de Estados Unidos no ha cambiado. “Aunque no parece que se utilizará la fuerza militar, debemos prepararnos para todo, porque la nación que nos presiona no ha cambiado de opinión”, señaló Egede, en referencia al presidente estadounidense Donald Trump.
El tema cobrará relevancia internacional este miércoles, cuando Trump tiene previsto abordar la situación de Groenlandia con “las distintas partes” durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos. Egede recordó que Washington no ha descartado explícitamente una intervención militar en la isla, lo que mantiene la preocupación en el territorio autónomo.
Con este llamado a la preparación y a la cohesión social, el gobierno groenlandés busca generar certidumbre y fortalecer la seguridad interna, mientras la isla enfrenta uno de los momentos más delicados de su historia reciente en el tablero geopolítico internacional.



















