El Gobierno de Suiza anunció este lunes la congelación inmediata de los activos de Nicolás Maduro y de personas asociadas a su entorno, como una medida preventiva ante la “situación volátil” generada tras la captura del exmandatario venezolano por fuerzas armadas de Estados Unidos.

En un comunicado oficial, las autoridades helvéticas precisaron que la decisión no afecta a integrantes del actual gobierno de Venezuela y tendrá una vigencia de cuatro años, con el objetivo de impedir que posibles recursos obtenidos de manera ilícita sean transferidos fuera del sistema financiero suizo.

Medida preventiva ante posible acción judicial

Suiza explicó que la congelación de activos no responde a una valoración política sobre la caída de Maduro ni a un juicio sobre una eventual violación del derecho internacional durante su arresto. El criterio determinante, subrayaron, es que se ha producido una pérdida de poder, lo que abre la posibilidad de que el país de origen inicie procedimientos judiciales para recuperar bienes presuntamente adquiridos de forma ilegal.

“El factor decisivo es que ahora es posible que el Estado de origen reclame judicialmente activos obtenidos ilícitamente”, indicaron las autoridades.

La decisión se ampara en una ley federal suiza que permite congelar bienes de extranjeros políticamente expuestos cuando existen indicios razonables de corrupción, gestión delictiva u otros delitos graves.

Activos podrían destinarse al pueblo venezolano

El Ejecutivo suizo señaló que, en caso de que futuros procesos judiciales confirmen el origen ilícito de los fondos, Suiza trabajará para garantizar que esos recursos beneficien al pueblo venezolano, en línea con su marco legal sobre restitución de activos.

La medida se produce en un contexto de alta tensión internacional tras la captura de Maduro, quien enfrentaba desde hace años acusaciones por narcotráfico y terrorismo ante tribunales estadounidenses.

Llamado a la desescalada y solución pacífica

Suiza reiteró que, tras el arresto de Maduro, ha insistido en la desescalada del conflicto, el respeto al derecho internacional, la prohibición del uso de la fuerza y el principio de integridad territorial.

Asimismo, recordó que ha ofrecido “de manera reiterada” sus buenos oficios diplomáticos para facilitar una solución pacífica y negociada a la crisis política en Venezuela, en consonancia con su histórica política de neutralidad.

La congelación de activos por parte de Suiza se suma a una serie de reacciones internacionales que reflejan el impacto global del abrupto cambio político en Venezuela y el creciente escrutinio sobre los recursos financieros vinculados al antiguo poder.