Estados Unidos prepara una nueva ronda de sanciones contra el sector energético de Rusia con el objetivo de incrementar la presión sobre Moscú si el presidente Vladimir Putin rechaza un eventual acuerdo de paz con Ucrania, de acuerdo con fuentes familiarizadas con el tema.

Las medidas en análisis incluyen sanciones a buques de la llamada “flota oculta” de petroleros rusos, utilizados para transportar crudo fuera de los canales tradicionales, así como castigos a los intermediarios y comerciantes que facilitan estas transacciones, señalaron las fuentes bajo condición de anonimato debido a la naturaleza privada de las deliberaciones.

Anuncio podría darse esta semana

Algunas de las personas consultadas indicaron que las nuevas sanciones podrían anunciarse en el transcurso de esta semana, en medio de los esfuerzos diplomáticos para frenar el conflicto armado en Europa del Este, que se ha prolongado por más de dos años.

El tema fue abordado por el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, durante una reunión con embajadores europeos a principios de esta semana, según revelaron las fuentes.

Trump condiciona medidas a un acuerdo de paz

Tras el encuentro, Bessent subrayó que la postura de la Casa Blanca mantiene como prioridad el fin de la guerra.

“El presidente Trump es el Presidente de la Paz, y reiteré que, bajo su liderazgo, Estados Unidos seguirá priorizando el fin de la guerra en Ucrania”, escribió el funcionario en su cuenta de X.

No obstante, las fuentes advirtieron que cualquier decisión final sobre las sanciones recaerá directamente en el presidente Donald Trump, quien ha dejado abierta la posibilidad de endurecer las medidas económicas si no hay avances diplomáticos.

Moscú reconoce posibles sanciones

Desde Rusia, el Kremlin reconoció estar al tanto de las discusiones en Washington. El portavoz presidencial Dmitri Peskov declaró este miércoles que Moscú es consciente de que algunos funcionarios estadounidenses evalúan nuevas sanciones.

“Es evidente que cualquier sanción perjudica el proceso de reconstrucción de las relaciones”, afirmó Peskov, de acuerdo con la agencia Interfax.

La posible imposición de nuevas restricciones al sector energético ruso podría tener impacto en los mercados internacionales de petróleo y gas, además de intensificar las tensiones geopolíticas entre Washington y Moscú en un momento clave para la negociación del conflicto en Ucrania.