El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, hizo este miércoles un llamado urgente a la moderación y a la reducción inmediata de la tensión entre Estados Unidos y Venezuela, en medio de una escalada diplomática que ha encendido alertas en la región.
A través de su portavoz adjunto, Farhan Haq, Guterres exhortó a ambos países a cumplir con sus obligaciones bajo el derecho internacional, incluida la Carta de la ONU y otros marcos jurídicos aplicables, con el objetivo de salvaguardar la paz y la estabilidad regional. La postura del organismo internacional busca frenar cualquier escenario de confrontación que pueda derivar en un conflicto mayor.
El pronunciamiento de la ONU ocurre horas después de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, propusiera formalmente que Naciones Unidas actúe como mediador en la crisis venezolana. Durante su conferencia matutina, la mandataria alertó sobre el riesgo de una intervención militar extranjera, luego de que Estados Unidos declarara al gobierno de Nicolás Maduro como “organización terrorista” y anunciara el bloqueo total de la flota petrolera venezolana.
Sheinbaum reprochó la falta de iniciativa del organismo internacional ante el agravamiento del conflicto. “No se le ha visto”, afirmó, al tiempo que subrayó que, más allá de las críticas que pueda generar el régimen de Maduro, el diálogo y la solución pacífica deben ser prioritarios.
La presidenta reiteró que la postura de México se mantiene firme y alineada con los principios constitucionales de no intervención, no injerencia extranjera, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de las controversias. “Más allá de las opiniones sobre el gobierno de Venezuela, la posición de México siempre debe ser no a la intervención y sí al diálogo por la paz”, enfatizó.
El llamado conjunto de México y la ONU se da en un contexto de creciente presión internacional sobre Caracas y de tensiones renovadas con Washington, lo que ha encendido preocupaciones sobre el impacto geopolítico y económico en América Latina. Mientras tanto, la comunidad internacional observa si Naciones Unidas asumirá un papel más activo para evitar una escalada que ponga en riesgo la estabilidad regional.















