La confianza de los empresarios en México volvió a deteriorarse durante noviembre, acumulando dos meses consecutivos a la baja y reforzando la percepción de cautela sobre la inversión en el país, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De acuerdo con datos desestacionalizados, el Indicador Global de Opinión Empresarial de Confianza (IGOEC) se ubicó en 48.3 puntos, una disminución de 0.2 puntos mensual y 3.2 puntos anual. Con este resultado, el indicador hiló nueve meses por debajo del umbral de 50 puntos, nivel que marca una visión pesimista de los empresarios sobre la situación económica actual y futura.
Mayor pesimismo sobre economía e inversión
El retroceso se concentró principalmente en las expectativas sobre la economía del país y en la percepción de si el momento es adecuado para invertir, explicó Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico en Monex Casa de Bolsa.
“El mayor deterioro se mantiene en las evaluaciones respecto a la situación económica del país y el momento adecuado de inversión, así como en los rubros relacionados con la expectativa de los aranceles (producción y demanda)”, señaló la especialista.
Quiroz anticipó que el consenso empresarial continuaría mostrando mayor cautela, debido a la desaceleración del Producto Interno Bruto (PIB) en el tercer trimestre de 2025, afectado por la debilidad en la actividad industrial y el bajo dinamismo en servicios y comercio, además de la incertidumbre que prevalece en el comercio mundial.
Manufacturas lideran las bajas; construcción destaca al alza
Tres de los cuatro componentes del Indicador de Confianza Empresarial (ICE) —manufacturas, comercio y servicios privados no financieros— registraron descensos en noviembre.
El sector con la contracción más pronunciada fue el de industrias manufactureras, que sigue resentido por menores pedidos, costos elevados y presiones externas derivadas de aranceles y menor demanda global.
La construcción fue el único sector que mostró un avance, impulsado por proyectos de inversión pública en infraestructura y cierta recuperación en la edificación privada.
Panorama incierto para el cierre del año
El deterioro de la confianza empresarial ocurre en un contexto de desaceleración económica y choques externos, factores que podrían seguir limitando las decisiones de inversión en los próximos meses. Analistas coinciden en que la recuperación dependerá de la evolución del comercio global, la actividad industrial y la estabilidad en los mercados internacionales.



















