A pesar de la marcada disminución en el flujo de remesas durante 2025, México continúa como el principal receptor de envíos familiares en América Latina y el Caribe, de acuerdo con el más reciente informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Según el documento “Las remesas a América Latina y el Caribe en 2025. Adaptaciones en un contexto de incertidumbre”, México concentró el 35.4% del total regional, una participación que se redujo desde el 41% observado en años anteriores, pero que lo mantiene como líder indiscutible en la recepción de divisas enviadas desde el exterior.
Remesas caen 5.5% en nueve meses
Datos del Banco de México confirman que entre enero y septiembre ingresaron 45,681 millones de dólares, cifra 5.5% menor respecto al mismo periodo de 2024, cuando el país recibió 48,360 millones de dólares.
Esta caída, calificada como una de las más pronunciadas en años recientes, responde principalmente al efecto base, explicó el BID. Dicho fenómeno ocurre cuando crecimientos extraordinariamente altos en el año previo distorsionan las tasas de variación del año siguiente.
El documento detalla que en 2024 se registraron movimientos abruptos en el tipo de cambio que elevaron artificialmente las cifras anuales de crecimiento de las remesas. Entre los episodios más significativos destacan:
- Abril 2024: de 16.6 a 17.1 pesos por dólar.
- Junio 2024: de 16.6 a 18.7 pesos por dólar.
- Agosto 2024: de 17.7 a 19.4 pesos por dólar.
- Noviembre 2024: de 18.6 a 20.1 pesos por dólar.
Estos ajustes se asociaron a tasas de crecimiento anuales de 8.2%, 11.1%, 9.2% y 10.6%, respectivamente, lo que generó una base excepcionalmente alta para el cálculo de 2025.
Un año de ajustes, pero con liderazgo regional
Aunque el flujo hacia los hogares mexicanos ha perdido fuerza, los especialistas del BID —René Maldonado, Pablo Cortés Sánchez y Jeremy Harris— consideran que el comportamiento de 2025 representa un retorno hacia niveles de tendencia más estables, después de dos años de incrementos inusuales.
El organismo destaca que, incluso con la contracción, México se mantiene como el principal destino de remesas de toda América Latina, muy por encima de países como Guatemala, República Dominicana o Colombia.
Con un entorno económico global moderado y una normalización en la migración laboral, se prevé que las remesas continúen siendo un pilar fundamental para millones de hogares en México, aunque sin los saltos extraordinarios que marcaron el ciclo previo.
















