Uruapan, Michoacán.— La noche de este sábado 1 de noviembre, la celebración del Día de Muertos en Uruapan se tiñó de luto y violencia. El presidente municipal, Carlos Manzo Rodríguez, fue asesinado a balazos en un ataque directo ocurrido en pleno centro de la ciudad, mientras se desarrollaba el Festival de las Velas en la abarrotada Plaza de los Mártires.

Según los primeros reportes policiales, el atentado sucedió minutos después de que el alcalde terminara de tomarse fotografías con niños que asistían al evento. Fue entonces cuando sujetos armados lo interceptaron y abrieron fuego en su contra. Manzo Rodríguez recibió al menos tres impactos de bala, uno en la cabeza y dos en el pecho, lesiones que le causaron la muerte mientras recibía atención médica en un hospital al que fue trasladado de emergencia.

El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, confirmó el deceso y condenó el atentado. Por su parte, el Gabinete de Seguridad de México informó que, tras la agresión, los escoltas del alcalde repelieron el ataque, abatiendo a uno de los presuntos agresores. Además, se reportó la detención de dos personas involucradas en los hechos y una persona más resultó herida durante el tiroteo.

Carlos Manzo Rodríguez había marcado un hito en la política local al convertirse en el primer presidente municipal independiente en la historia de Uruapan, tras ganar la elección de junio de 2024 con más de 95 mil votos. Asumió el cargo en septiembre del mismo año, después de haberse desempeñado como diputado federal por Morena entre 2021 y 2024.

Desde el inicio de su administración, Manzo se caracterizó por su postura de confrontación directa contra el crimen organizado, que mantiene a Uruapan bajo una persistente crisis de violencia. Su lema era “No puede haber abrazos para los delincuentes, debe haber chingadazos”, y en junio pasado ofreció recompensas de hasta un millón de pesos a policías por decomisos relevantes. El edil había denunciado constantemente estar bajo amenaza directa.

Trágicamente, el atentado parece cumplir los temores que el propio alcalde expresó públicamente. Apenas en septiembre de 2025, Carlos Manzo había pedido ayuda asegurando: “No quiero ser de la lista de alcaldes ejecutados”. Su asesinato, ha sido condenado ampliamiente en las redes sociales por actores sociales, políticos y empresariales, comentando que este atentando “evidencia la vulnerabilidad de las autoridades locales que combaten al crimen en el país”.

El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México indicó que este crimen “no quedará impune”.