El Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció este martes que analizará en las próximas semanas las solicitudes de la industria automotriz para imponer nuevos aranceles a piezas de automóviles importadas, bajo el argumento de proteger la seguridad nacional.

La medida surge meses después de que el presidente Donald Trump aplicara un arancel del 25% a vehículos y autopartes, gravamen que afectó importaciones anuales por más de 460,000 millones de dólares, aunque posteriormente se negociaron reducciones con algunos países aliados.

Según el comunicado oficial, fabricantes y asociaciones de la industria podrán solicitar la inclusión de nuevas piezas en la lista de productos sujetos a aranceles, siempre que se argumente que impactan en sectores clave para la defensa o en tecnologías sensibles.

“La industria del automóvil se encuentra en un estado de rápido desarrollo, con innovaciones en sistemas de propulsión alternativos, conducción autónoma y otras tecnologías avanzadas”, destacó el Departamento de Comercio, al subrayar la necesidad de dar espacio para identificar componentes con relevancia estratégica.

El anuncio llega un mes después de que la misma dependencia confirmara un incremento de aranceles al acero y aluminio en más de 400 productos, incluidos numerosos componentes automotrices, lo que representó un monto de 240,000 millones de dólares en importaciones anuales.

Impacto en la industria automotriz

Especialistas advierten que la política arancelaria de Trump podría incrementar los costos de producción para las automotrices establecidas en EE.UU., que dependen de cadenas de suministro globales, al mismo tiempo que abre un espacio de presión para renegociar acuerdos comerciales con socios estratégicos como México, Canadá, Japón y la Unión Europea.

El sector automotriz estadounidense, además, enfrenta el desafío de la transición hacia energías limpias y la electrificación de vehículos, por lo que la posible ampliación de aranceles podría modificar los planes de inversión de fabricantes nacionales y extranjeros.

Próximos pasos

En los próximos días, el Departamento de Comercio recibirá solicitudes formales de la industria y analizará qué autopartes adicionales podrían ser consideradas de interés para la seguridad nacional. La decisión final se espera antes de que concluya el año, en medio de un entorno de tensiones comerciales crecientes entre Estados Unidos y sus principales socios.