El 60% de los generadores de empleo afiliados a la Concanaco-Servytur se oponen a la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, incluso si se plantea de manera gradual. Así lo afirmó Octavio de la Torre de Stéffano, presidente del organismo, durante el sexto y último foro convocado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), previo a la presentación de una iniciativa legislativa ante el Congreso de la Unión.

“Esta reforma, sin apoyos ni reducción proporcional de responsabilidades fiscales, representa para muchos negocios la disyuntiva entre conservar a sus trabajadores o mantener abiertas sus puertas”, advirtió De la Torre.

Impacto económico de la jornada reducida

Según estimaciones presentadas por la Concanaco, la implementación de una jornada de 40 horas semanales tendría un costo adicional por trabajador de hasta 65,793 pesos mensuales, desglosado de la siguiente manera:

  • 29,000 pesos en Seguridad Social.
  • 5,000 pesos por vacaciones adicionales.
  • 6,000 pesos de aguinaldo proporcional.
  • 23,000 pesos por ajustes fiscales vinculados a la jornada laboral anual.

Este impacto económico, recalca el organismo, golpearía especialmente a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), muchas de las cuales operan con jornadas extendidas y fines de semana, especialmente en los sectores de servicios, comercio y turismo.

“No se puede generalizar a todos los sectores”

Octavio de la Torre destacó que en Concanaco-Servytur los empleadores son principalmente familias y emprendedores con estructuras limitadas, que no podrían adaptarse fácilmente a una reducción de la jornada sin comprometer su sostenibilidad.

“No es un gasto menor, para muchos representa una amenaza directa a su operación”, subrayó.

También el sector minero levanta la voz

En la misma línea, Carlos Pavón Campos, líder del sindicato de los Mineros Frente, manifestó su preocupación por el efecto en el ingreso de los trabajadores.

“Hay una pobreza laboral disfrazada. Con menos horas, no solo se pierde un día de productividad, sino también el salario correspondiente. Ya lo vimos con la ampliación de las vacaciones”, sostuvo.

El debate continúa

La reforma para reducir la jornada laboral ha sido una demanda constante de diversos sindicatos y sectores progresistas, con el argumento de mejorar la calidad de vida y la salud mental de los trabajadores. Sin embargo, sectores empresariales insisten en que el enfoque debe ser diferenciado, atendiendo las particularidades de cada industria.

La Secretaría del Trabajo cerró esta semana sus foros de consulta y se espera que en las próximas semanas se presente un dictamen legislativo ante el Congreso de la Unión, con miras a su discusión en el próximo periodo ordinario de sesiones.