Mientras la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) continúa con los foros nacionales sobre la jornada laboral de 40 horas, la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados lanzó su propia estrategia paralela: la Ruta por las 40 horas, una iniciativa que busca recoger propuestas directamente del sector empresarial, sindicatos y especialistas en materia laboral.
La presidenta de la Comisión, la diputada Maiella Gómez Maldonado, confirmó que esta fase inicial se basa en diálogo abierto y reuniones de trabajo con todos los actores involucrados, como parte del proceso previo a la presentación formal de la reforma constitucional que busca reducir la jornada semanal de 48 a 40 horas.
“Estamos en un gran momento para entender cómo lograr que sea una realidad la jornada de 40 horas. Hasta que llegue la iniciativa, estamos abiertos a escuchar todas las inquietudes y propuestas”, aseguró la legisladora federal en entrevista con El Economista.
Gradualidad, punto de consenso para aplicar la reforma
Uno de los principales consensos que ha emergido del diálogo con los diversos sectores es la implementación gradual de la jornada de 40 horas semanales. Gómez Maldonado señaló que esta es una de las “primeras palomitas” que tiene el proyecto, al coincidir empresarios y sindicatos en que la transición no debe afectar negativamente a la productividad ni a las finanzas de las empresas.
“La gradualidad es el elemento en el que todos han coincidido. Es importante para que la reforma sea viable y tenga un impacto positivo sin desajustes económicos”, destacó.
Próximo paso: conclusiones del foro nacional
La diputada informó que una vez concluidos los foros convocados por la STPS, el titular de la dependencia, Marath Bolaños, presentará las conclusiones oficiales ante la Comisión de Trabajo en San Lázaro. Ese encuentro marcará el inicio del análisis legislativo de la iniciativa que, según se prevé, será enviada al Congreso en el segundo semestre del año.
Una reforma que se construye con escucha activa
Con este enfoque participativo, la Cámara de Diputados busca construir una reforma laboral sólida, equilibrada y con legitimidad social, que no solo reduzca las horas de trabajo, sino que promueva mejores condiciones laborales sin comprometer la competitividad empresarial.
Esta iniciativa se suma a las reformas laborales progresistas impulsadas en años recientes, como la prohibición del outsourcing abusivo, el aumento al salario mínimo y la democratización sindical.


















