Las elecciones judiciales y los recientes comicios locales en Durango han avivado el ya constante cruce de declaraciones entre el senador Alejandro ‘Alito’ Moreno del PRI y Gerardo Fernández Noroña, senador de Morena y presidente de la Mesa Directiva del Senado.

La disputa se desató luego de que Fernández Noroña publicara un mensaje en su cuenta de X (antes Twitter), en el que ironizaba sobre el papel de la oposición tras los resultados electorales.
“Me informan que @alitomorenoc convocó a una rueda de prensa a la medianoche; me imagino que va a invitarlos al sepelio de la derecha”, escribió el legislador morenista.
El comentario fue interpretado como una burla directa al líder priista, quien respondió rápidamente a través de la misma red social, evidenciando una vez más la tensión política que vive el Senado.
“Tienes bloqueada mi cuenta, pero eso no impide que te diga que juntas más mentadas de madre que votos en tu farsa de ‘elección judicial’. No representas al pueblo, representas a una banda política empeñada en destruir al país”, replicó ‘Alito’ Moreno.
Un Senado dividido por la reforma judicial
El intercambio se da en el contexto de una jornada marcada por la controversia en torno a las elecciones judiciales, cuestionadas por la oposición y rechazadas por sectores ciudadanos que organizaron manifestaciones. Durante una de estas protestas, asistentes dirigieron consignas ofensivas contra Fernández Noroña, lo que también encendió los ánimos en redes sociales.
Fernández Noroña ha sido uno de los principales impulsores de la reforma judicial propuesta por Morena, misma que la oposición tilda de intento de control político sobre el Poder Judicial. Por su parte, Alejandro Moreno ha reiterado su rechazo a esta reforma, calificándola como un retroceso para la democracia y la separación de poderes.
Las redes sociales como campo de batalla política
Ambos senadores han hecho de las redes sociales su principal tribuna para confrontar ideas, lanzarse ataques y movilizar a sus simpatizantes, lo que refleja la polarización política que impera en el país. La elección judicial, lejos de cerrar un capítulo institucional, parece haber abierto una nueva etapa de confrontación directa entre los bloques legislativos.















