El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, presentó una iniciativa de ley ante el Congreso local para modificar el Código Penal del estado con el objetivo de prohibir la difusión de narcocorridos, argumentando que estas expresiones musicales representan una forma de apología del delito.
Durante una conferencia de prensa en Casa Michoacán, el mandatario estatal exhortó a las y los 40 diputados locales a aprobar con urgencia la iniciativa, subrayando que se trata de una medida necesaria para frenar el enaltecimiento del crimen organizado en el estado.
“No vamos a permitir que los narcocorridos sigan promoviendo la violencia en eventos públicos. Esta música que glorifica a delincuentes no tiene cabida en Michoacán”, señaló Ramírez Bedolla.
Iniciativa busca frenar eventos donde se enaltezca al crimen
La reforma propuesta se enfocará en sancionar la interpretación y promoción de canciones que hagan apología del crimen organizado, particularmente en espacios públicos como plazas, bailes masivos y espectáculos musicales. La medida llega en un contexto de preocupación creciente por la normalización del narcotráfico en la cultura popular.
Ramírez Bedolla cuestionó con dureza al juez federal que otorgó un amparo al grupo Los Alegres del Barranco, el cual les permitió evadir una orden previa que impedía interpretar narcocorridos en el estado. Acusó que con ese fallo, el juez pudo haber actuado de forma corrupta.
“Los jueces son corruptos y sinvergüenzas. Ese juez engrosó su cuenta bancaria con ese amparo. Pero eso va a cambiar a partir del 1 de junio, cuando haya una elección judicial. Esos jueces ya se van”, aseveró el gobernador.
Narcocultura en la mira
El grupo Los Alegres del Barranco ha sido señalado por interpretar canciones que hacen referencia a figuras del crimen organizado como “El Mencho”, lo que generó gran controversia tras recibir protección judicial para presentarse en el estado.
Ramírez Bedolla reafirmó que su gobierno no permitirá conciertos o presentaciones públicas que celebren a líderes criminales, pues —afirmó— estas expresiones alimentan una cultura de violencia, especialmente entre los jóvenes.
















