El presidente Donald Trump firmará un nuevo decreto que exime parcialmente a los fabricantes de automóviles estadounidenses de los aranceles del 25%, como parte de una estrategia para incentivar el regreso de las cadenas de suministro al país, anunció este martes el secretario de Comercio, Howard Lutnick.
La medida, que forma parte de una política industrial más amplia de “repatriación manufacturera”, busca dar respiro financiero a las automotrices nacionales que aún dependen de piezas importadas, en medio de la escalada arancelaria impulsada por la administración Trump.
“Los fabricantes recibirán créditos de hasta el 15% del valor de los vehículos ensamblados en Estados Unidos, que podrán aplicar como compensación al valor de las piezas importadas”, explicó Lutnick en rueda de prensa.
Exenciones clave a aranceles de la Sección 232
El decreto establece que los vehículos y autopartes sujetos a los aranceles del 25% bajo la Sección 232 ya no estarán gravados adicionalmente por otras tarifas comerciales impuestas previamente. Esto incluye:
- Eliminación de aranceles del 25% a productos de Canadá y México.
- Exención de aranceles del 10% para importaciones provenientes de la mayoría de los demás países.
La iniciativa forma parte del renovado enfoque proteccionista de Trump desde su regreso a la Casa Blanca, y busca fortalecer el sector automotriz nacional frente a la competencia extranjera, principalmente asiática y europea.
Impacto esperado en el sector automotor
El alivio fiscal se presenta en un momento clave para las automotrices estadounidenses, muchas de las cuales han enfrentado costos crecientes por la disrupción global de suministros, y ahora se encuentran en proceso de relocalización de operaciones clave.
Economistas y analistas señalan que esta medida podría acelerar el retorno de líneas de producción al país, aunque también advierten que los beneficios dependerán de la capacidad de las empresas para adaptarse rápidamente sin elevar el precio final al consumidor.



















