El Papa Francisco, primer Pontífice latinoamericano y figura clave en la renovación de la Iglesia Católica, falleció a los 88 años poco después de la celebración de la Pascua. Jorge Mario Bergoglio, como fue nombrado al nacer, lideró la Iglesia durante 12 años marcados por reformas, mensajes de inclusión y un enfoque profundamente humano.

Desde su elección en marzo de 2013, tras la histórica renuncia de Benedicto XVI, el Papa Francisco imprimió un estilo cercano, austero y comprometido con los más desfavorecidos. Su pontificado será recordado por su lucha contra los abusos, su crítica al capitalismo salvaje y su defensa del medio ambiente, todo plasmado en encíclicas como Laudato Si’.

La histórica visita del Papa Francisco a México en 2016

Uno de los momentos más emblemáticos de su pontificado fue su visita apostólica a México, del 12 al 17 de febrero de 2016, en respuesta a la invitación del entonces presidente Enrique Peña Nieto durante una audiencia en el Vaticano en 2014.

La visita fue significativa por múltiples razones: además de reforzar los lazos entre México y el Vaticano, marcó la primera vez que un Papa fue recibido en Palacio Nacional, un gesto simbólico que subrayó el carácter de Francisco como Jefe de Estado de la Santa Sede.

Recorrido por cinco estados y una misa histórica en la frontera

Durante seis intensos días, el Papa Francisco recorrió la Ciudad de México, Estado de México, Chiapas, Michoacán y Chihuahua, llevando mensajes de paz, justicia y reconciliación.

  • En Ecatepec, celebró una multitudinaria misa ante más de 400 mil personas.
  • En San Cristóbal de las Casas, pidió perdón a los pueblos indígenas por los agravios históricos cometidos por la Iglesia.
  • En Morelia, llamó a los jóvenes a ser constructores de paz y tuvo un momento viral al reprender a un feligrés por empujar a una persona en silla de ruedas: “¡No seas egoísta, hijo!”.
  • En Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos, presidió una misa binacional sin precedentes, pidiendo justicia para los migrantes y denunciando la violencia que enfrentan.

Regalos simbólicos y momentos memorables

A su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, fue recibido por el presidente Peña Nieto, su esposa Angélica Rivera, y líderes eclesiásticos. Durante su estadía, recibió las llaves de la Ciudad de México por parte de Miguel Ángel Mancera, entonces Jefe de Gobierno.

Peña Nieto también le regaló una imagen de la Virgen de Guadalupe y una camiseta de la Selección Mexicana, a lo que el Papa respondió con humildad y una sonrisa, símbolos de su personalidad sencilla y cercana.

Un legado que trasciende fronteras

El fallecimiento del Papa Francisco deja un profundo vacío, pero también un legado que sigue vivo: un modelo de Iglesia más humana, incluyente y consciente de los desafíos sociales y ambientales del mundo contemporáneo.

México, como una de las naciones con mayor población católica en el mundo, fue testigo del impacto de su mensaje en las calles, iglesias y comunidades que tocó con su palabra y presencia.