La Iglesia Católica se encuentra ante un momento histórico. Tras el fallecimiento del Papa Francisco, se ha activado el protocolo tradicional para rendirle homenaje y comenzar el proceso de sucesión, que podría acelerarse en los próximos días.
El adiós al Papa Francisco: un ritual cargado de simbolismo
La muerte del Papa Francisco marca el inicio de una serie de ceremonias solemnes. Según el protocolo vaticano, los restos del Pontífice serán inicialmente velados en la Capilla de Santa Marta, donde los funcionarios del Vaticano le rendirán homenaje privado. Posteriormente, el cuerpo será trasladado a la Basílica de San Pedro para que los fieles puedan presentar sus respetos en una vista pública.
Aunque aún no se han anunciado las fechas oficiales, el entierro del Papa debe realizarse entre el cuarto y el sexto día posterior a su muerte. La ceremonia fúnebre incluirá una misa solemne presidida por el decano del Colegio Cardenalicio, y su sepultura tendrá lugar en las grutas vaticanas.
Novendiali: nueve días de luto y oración
Tras el funeral, comienzan los novendiali, un periodo de nueve días de luto oficial. Durante este tiempo, se celebran misas en honor al Papa fallecido, y los cardenales de todo el mundo viajan a Roma para preparar el próximo gran paso: el cónclave.
¿Se adelantará el cónclave papal?
De acuerdo con la normativa canónica, el cónclave debe comenzar entre 15 y 20 días después de la declaración de la sede vacante. Sin embargo, existe la posibilidad de que este proceso se adelante si todos los cardenales electores están presentes en Roma y acuerdan iniciar antes.
Esta posibilidad cobra fuerza dado el interés de la Iglesia por evitar un periodo prolongado sin liderazgo. El cónclave se llevará a cabo en la Capilla Sixtina, donde los cardenales votarán en secreto para elegir al nuevo Pontífice.
¿Cómo se elige a un nuevo Papa?
Durante el cónclave, los cardenales realizan votaciones diarias. Las papeletas se queman tras cada ronda: el humo negro indica que no se ha alcanzado un consenso; el humo blanco, que un nuevo Papa ha sido elegido.
La elección del nuevo líder espiritual de más de 1.300 millones de católicos en todo el mundo es un evento que capta la atención global, y esta vez no será la excepción.
















