México pretende que una mayor proporción de cada automóvil fabricado en nuestro país pueda optar al estatus de origen de Estados Unidos, una medida que reduciría el impacto de los aranceles de Donald Trump, aseguró el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez.
Debido a los impuestos del 25 por ciento sobre una amplia gama de productos, la economía mexicana busca alternativas para proteger sus envíos de vehículos a Estados Unidos, una de sus exportaciones más relevantes en virtud del acuerdo regional de libre comercio que incluye a dicha nación y Canadá, conocido como T-MEC.
Gutiérrez indicó ayer (jueves 10 de abril) en la Cumbre de Innovación y Perspectivas de Bloomberg en Ciudad de México que en lo que respecta a los vehículos, buscan que se tengan en cuenta algunos aspectos del proceso de producción para incrementar el contenido estadounidense y la deducción en el marco del régimen arancelario actual.
De ese modo, Gutiérrez destacó que el tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá que Trump firmó en su primer mandato se reforzaría, pero aseguró que nuestro país quiere que se establezca un proceso de resolución de disputas más eficaz. Originalmente, el proceso de revisión del T-MEC estaba establecido para el 2026, pero podría hacerste este año.
Marcelo Ebrard, el secretario de Economía, destacó tres aspectos que negoció con el Gobierno de Donald Trump para reducir el impacto de los aranceles en la industria automotriz y los mismos son:
- Los vehículos fabricados en México han ido aumentado sus componentes hechos en EU y tendrán un descuento, dependiendo de su integración. Este aspecto lo publicó Trump.
- A las autopartes que se producen en México, no se les impondrá tarifa al 2 de abril. “Estamos en una mesa para cuidarlas”, dijo Ebrard.
- No se cobrará varias veces tarifas a los fabricantes que están en México cuando cruzan la frontera.



















