Morena alista las encuestas ¿Transparencia o Talón de Aquiles
  • Columna de opinión.
  • Escrito por: Oscar Miguel Rivera Hernández

En el vertiginoso escenario político de México, el proceso interno de selección de candidatos para la presidencia de la República ha adquirido un protagonismo innegable. El partido Morena, cuyo fundador es el presidente Andrés Manuel López Obrador, se encuentra en la encrucijada de definir su candidato presidencial mediante un proceso basado en encuestas. Sin embargo, esta modalidad ha desatado controversias y tensiones internas que ponen en tela de juicio la legitimidad y la transparencia de los resultados.

El 17 de agosto, un día marcado en el calendario político, marcará un paso crucial en la carrera hacia las elecciones de 2024. En esa fecha se realizará el sorteo que determinará las cuatro empresas encuestadoras responsables de sondear la opinión sobre quién debería encabezar la coordinación nacional de Morena. Pero este sorteo es apenas el inicio de un proceso interno que ha adquirido una relevancia inusitada tanto para el partido como para el país en su totalidad.

En un preámbulo a este acontecimiento, el excanciller Marcelo Ebrard vertió una serie de señalamientos en una conferencia, un día antes de que se realizaran los sorteos. Su discurso, meticulosamente expresado, llevaba un matiz contundente, y planteaba un desafío a la dirigencia de Morena: instaba a suspender sus actuales actividades, haciendo referencia a lo que él describió como “guerra sucia” con tácticas como brigadas activas, promoción del voto y acarreo. Ebrard concluyó su intervención pidiendo que se permita a la gente decidir libremente y que se abandone toda simulación.

En esa misma línea, Ebrard exigió en nombre de los ciudadanos que las diversas dependencias del Gobierno Federal, estatales y municipales respeten el acuerdo previamente firmado, al menos desde el 17 de agosto hasta el tres de septiembre. Su llamado a la dirigencia de Morena fue claro: actuar a la altura de la magnitud de este movimiento.

Las declaraciones de los Morenistas, no se hicieron esperar, por su parte, Claudia Sheinbaum, ante estas declaraciones, se dedicó a decir que ella no hablaría mal de sus compañeros. Ricardo Monreal, en su cuenta de Twitter comentó que “La denuncia del compañero @m_ebrard, sobre falta de equidad en el proceso interno de MORENA se tiene que atender. Estamos a tiempo de corregir, teniendo presente que el valor político superior que la y los participantes debemos conservar es la unidad del movimiento transformador.

Uno de los retos fundamentales que enfrenta Morena en este proceso es la confección de una metodología de encuesta que sea transparente y inspire confianza tanto en los aspirantes como en el conjunto de la ciudadanía, tal como lo enfatizó el ex canciller. En el pasado, las encuestas internas de Morena han suscitado críticas y cuestionamientos debido a la opacidad en la ejecución y la interpretación de los resultados. Esto ha dado pie a acusaciones de manipulación y favoritismo hacia ciertos candidatos.

La pregunta cardinal que se plantea en esta encuesta es simple pero crucial: “¿A quién prefiere como coordinador o coordinadora de los comités de defensa de la transformación rumbo a las elecciones de 2024?” Esta cuestión, junto con la evaluación de atributos y cualidades de los aspirantes, determinará la elección del candidato. Sin embargo, es imperativo que la metodología subyacente a esta pregunta sea transparente y se base en criterios objetivos y equitativos.

La presidencia nacional de Morena ha asegurado que no habrá manipulación de datos y que se ha incorporado a cuatro empresas encuestadoras propuestas por los mismos aspirantes. Esto es un paso en la dirección correcta para garantizar la imparcialidad en el proceso. No obstante, es de vital importancia que se compartan los pormenores sobre cómo se llevará a cabo la encuesta y cómo se salvaguardará la confidencialidad y seguridad de los datos recopilados.

Uno de los mayores desafíos que enfrenta Morena radica en la percepción pública de opacidad en el proceso de encuestas. Si bien cada partido político tiene la autonomía para seleccionar su método de elección de candidatos, también es innegable que la falta de transparencia puede minar la confianza tanto en el proceso como en el partido mismo.

El presidente López Obrador ha expresado su respaldo a la elección del candidato mediante encuestas y ha enfatizado la importancia de respetar la voluntad del pueblo. No obstante, para que este proceso alcance éxito y credibilidad, resulta esencial proporcionar claridad en la metodología, asegurar la imparcialidad y eliminar cualquier atisbo de manipulación en los resultados.

El destino de Morena en las elecciones de 2024 descansa en gran medida en la ejecución de este proceso interno de selección de candidatos. Si el partido es capaz de diseñar e implementar un procedimiento transparente y fiable, estará transmitiendo un mensaje inequívoco de compromiso con la democracia y la voluntad popular. Por otro lado, si las sombras de la opacidad persisten, Morena podría enfrentar un obstáculo sustancial en su búsqueda de la presidencia.

En última instancia, la selección de candidatos representa una oportunidad para que Morena demuestre su adhesión a la apertura, la transparencia y la democracia interna. Si logra sortear este desafío y presenta un proceso creíble y equitativo, se situará en una posición sólida para afrontar las elecciones de 2024 y consolidar su posición como una fuerza política preponderante en México. Por el contrario, si persiste la opacidad, Morena podría estar minando su propio éxito y debilitando su posición en el escenario político nacional. La decisión recae en las manos de Morena y en cómo decida abordar este crucial proceso interno.