El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se pronunció por una limpia total en el Instituto Nacional Electoral y el Tribunal Federal Electoral, porque son enemigos de la democracia.

Cambio completo, renovación tajante. No se puede seguir con lo mismo, no son demócratas, ni respetan la voluntad del pueblo. Por encima de la voluntad del pueblo nadie. No deben de estar ahí, no es un asunto personal, sino que no están a la altura de las circunstancias” dijo el presidente.

Criticó además las decisiones del TRIFE, que le arrebataron diputaciones federales a Morena para entregarlas a la alianza PRI-PAN-PRD.

“Tenemos que dejar establecida una auténtica democracia en el país, tenemos ese compromiso. Sí luchamos durante años para hacer valer la democracia como es que llegamos y dejamos lo mismo, sería como aceptar que el tribunal está el servicio de la partidocracia. De quienes pusieron y nombraron a los integrantes. ¿Cómo? y más con su comportamiento faccioso, manejando la ley a su antojo. Ni siquiera dependen del Poder Judicial. ¡Es una pantalla!”, arremetió.

Un tribunal que hace y deshace sin que nadie lo meta en cintura

El Presidente López Obrador criticó el diseño institucional del Tribunal Federal Electoral, el cual es autónomo y nadie puede vigilar su actuar en caso de abusos, sin ningún tipo de contrapeso.

Recordó que cuando se generó la polémica, sus asesores le explicaron que no tienen que ver los Ministros, ni el Poder Judicial, ni el Consejo de la Judicatura para poder meterlo en cintura.

“Crearon ese Frankestein imagen y semejanza de sus intereses. Son totalmente autónomos, pueden hacer lo que quieran. No dependen del Poder Judicial en estricto sentido. En la formalidad sí. Por eso hay que cambiar. Si los partidos no quieren, que la gente sepa. Aquí le vamos a estar informando. Que sepa quienes se oponen”, concluyó.

Apenas el domingo, López Obrador también fustigó al Poder Judicial, al cual acusó de “estar podrido, salvo honrosas excepciones”.