
El presidente Andrés Manuel López Obrador ha dado el visto bueno para que particulares puedan adquirir por su cuenta la vacuna contra el COVID19 de manera independiente y en el extranjero.
Si bien dijo que a la fecha ninguna empresa privada ha solicitado permiso para importar y comercializar vacunas si enfatizó que su gobierno no pondrá ningún obstáculo a quien busque hacerse de sus propias dosis del compuesto de cualquier farmacéutica para hacerle frente al coronavirus.
“Nosotros no nos oponemos a que el que tenga dinero pueda adquirir la vacuna. Nuestra responsabilidad es garantizar que todos, en igualdad de circunstancias, tengan derecho a la vacuna contra COVID-19,” afirmó el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Fue este lunes 28 de diciembre durante la conferencia de prensa matutina, cuando el mandatario sostuvo que la salud y la educación son derechos del pueblo y que el Estado está obligado a garantizar.
Agregó que únicamente se opondría si las vacunas compradas por el Gobierno llegara a entregarse a una empresa particular. “Eso sí no lo permitiríamos, lo denunciaríamos, pero no es el caso”.
El jefe del Ejecutivo recordó que controlar al virus SARS-CoV-2 es un asunto de salud pública, por lo que corresponde al gobierno federal asumir la vacunación y asegurar que se aplique de forma universal y gratuita.
López Obrador reveló que las vacunas CanSino Biologics podrían destinarse entre enero y febrero a las personas adultas mayores de todo el país. Mientras que las de Pfizer, por su característica de doble aplicación, corresponderán al personal de salud que labora en hospitales COVID.
Reiteró que se procurará la aplicación igualitaria de la vacuna y, en el caso de los trabajadores de salud, aseguró que no habrá influyentismo:
“Nada de tranzas, nada de brincarse la fila. Nada de que se tenga la vacuna si no se está trabajando en un hospital COVID. Nada de vacunar a funcionarios, a políticos. Eso se está cuidando para que sea completamente distinto, que todos tengamos el mismo derecho, que haya igualdad”.
El procurador Federal del Consumidor, Ricardo Sheffield Padilla, indicó que la institución a su cargo está pendiente de la venta de oxígeno, vigilando que sea para consumo humano, que no haya daños a la salud ni especulación.















