Acusa una persecución política el ex presidente del Supremo Tribunal de Justicia de Jalisco, Celso Rodríguez Jiménez. Y aunque no se atrevió a decir que el Gobierno del Estado está detrás de su puesto, señaló que elementos de la Fiscalía del Estado rondan su domicilio como parte de un “asedio psicológico”.

“Me están sentenciando sin darme derecho a la audiencia y defensa”, reprochó.

El todavía magistrado ya presentó un escrito ante el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la SHCP a nivel Federal, Santiago Nieto en el que señala que está a disposición de cualquier proceso de investigación. También interpuso un juicio de amparo para pedir que se descongelen sus cuentas.

Indicó que en las versiones periodísticas han exagerado respecto a su patrimonio y que su esposa, trabaja como médico en la Clínica Valentín Gómez Farías, del ISSTE y su hijo ha ocupado cargos en el Tribunal de Arbitraje y Escalafón, el Tribunal de lo Administrativo, en Juzgados y como relator en el Supremo Tribunal de Justicia, exclusivamente “por su capacidad”.

“Yo siempre he sido una persona austera, nunca he traído un carro de mucho valor, siempre me traslado en vehículos sencillos. He comprado donde vivía antes, mi casa, lo de la notaría, en la barranca un lote, pero hasta ahí. Mi casa en La Azucena me la regaló mi mamá y dicen que cuesta dos millones de pesos. Se les vendo en un millón, para que se ganen un dinero”, desafió.

Sin embargo se negó a decir a cuánto asciende su patrimonio. Solo dio ejemplos sueltos, como un automóvil antiguo que le costó 2 mil 500 dólares y el mismo arregló pero que los medios han presentado como coche de colección. “Y así me han difamado”.

Lamentó que se le ha enjuiciado y condenado de forma sumaria y se ha afectado a su esposa e hijo, a quienes también les congelaron las cuentas.

“Hay elementos de Fiscalía en mi casa. Y digo de forma sarcástica: no hay averiguación, no se ha consignado a un juzgado, no se ha dictado sentencia y pareciera que ya la están ejecutando”.

Negó además tener cuentas bancarias en las Islas Caimán e indicó que su patrimonio inmobiliario para nada tiene que ver con lo que le achacan. Arguyó que esta persecución tiene como objetivo debilitar al Poder Judicial, e imponer una reforma legal que atenta a su autonomía.

“Hago un llamado a las autoridades para que, si es verdad que existe una o varias investigaciones, se sigan de la forma que establecen los protocolos legales y ahí aclaro todos y cada uno de mis bienes. No es correcto ni legal que se lleven acciones a escondidas y me persigan a mí y a mi familia”.

A Celso Rodríguez, además de congelarle las cuentas bancarias, el Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, también le revocó la licencia para ejercer como Notario Público.

Hasta el momento, no ha podido hablar con Alfaro, a pesar que lo ha intentado.