Transparencia Gubernamental

A propósito del 14 aniversario del Instituto de Transparencia, Información Pública y Protección de Datos Personales de Jalisco (ITEI), y de que estuvimos entre los primeros estados del país en tener tanto una ley de transparencia como un instituto para promover y proteger la transparencia y el derecho de acceso a la información, vale la pena revisar algunos aspectos del camino recorrido, para identificar los avances pero también los pendientes que aún tenemos para fortalecer el valor público de la transparencia en la vida de todas y todos.

Tras varios años de trabajo por parte de académicos, actores públicos y organismos de sociedad civil, el tema de transparencia ha logrado un espacio en la agenda pública jalisciense y el acceso a la información ha sido una herramienta importante para periodistas y ciudadanos que han obtenido información sobre obras, servicios y programas de su comunidad, e incluso hacer valiosas investigaciones para descubrir casos de corrupción.

En materia legislativa también se ha progresado, pues se ha ampliado la información que las instituciones que ejercen dinero público deben dar a conocer, así como la manera en que será publicada (por ejemplo: datos abiertos).

La ley de transparencia estatal también contempla desde 2015 un proceso de nombramiento de comisionados en donde participan sociedad civil, academia y organismos empresariales en un consejo consultivo con posibilidad de revisar perfiles y enviar una lista de aspirantes idóneos al congreso del estado. Por supuesto, es un modelo de designación que debe mejorar, pero que fue una de las bases para que durante estos años desarrolláramos mejores procesos.

Y así como en el camino se han logrado estos avances, aún existen pendientes para que cada vez más personas podamos conocer, utilizar y encauzar los aportes de la transparencia hacia el beneficio social. Enlisto algunos:

  • Es necesario que, más allá de contar e incentivar el aumento en el número de solicitudes de información, las instituciones se comprometan a garantizar la máxima publicidad de su toma de decisiones, transparentar y actualizar la información obligatoria y aumentar su transparencia proactiva (información basada en prioridades y demandas ciudadanas). En este sentido, los ciudadanos podrían recurrir a las solicitudes solo en casos extraordinarios.
  • La información debe publicarse de manera más accesible y utilizable, en un lenguaje sencillo. Para ello, se requieren unidades de transparencia fortalecidas, con perfiles plurales, que busquen trascender burocracias, resistencias y ser formadores en cultura de transparencia.
  • Impulsar que cada vez más municipios e instituciones del estado avancen en los procesos de formación, socialización y coordinación de acciones de transparencia, a partir de ejercicios innovadores y abiertos.

Y uno de los principales desafíos que consideramos quienes evaluamos con constancia los niveles de transparencia, es el fomentar en la sociedad jalisciense el derecho a saber, a informarnos y aportar a los asuntos que nos competen a todos.

Precisamente en la evaluación 2019 de transparencia a las capitales del país, en Cimtra documentamos que los gobiernos que más han avanzado en el ranking mantienen un diálogo abierto con los ciudadanos, por lo que es necesario además de voluntad política, una constante presencia ciudadana que permita estar incitando los avances.

Y aunque no hay fórmulas y ninguno de estos procesos es fácil, mientras más personas, colectivos e instituciones nos comprometamos a observar y buscar que toda acción y decisión pública empiece por ser transparente, daremos pasos importantes para aumentar su valor público en la sociedad, como pilar indispensable para tener gobiernos que  rindan cuentas, prevengan la corrupción y den mejores resultados.