Por: Redacción|RumboMX

El diputado del Partido del Trabajo, Oscar Arturo Herrera Estrada solicitó que el Gobierno de Jalisco operar las plantas de tratamiento de aguas residuales en los municipios, pues algunos ayuntamientos no tienen capacidad presupuestal, o técnica para hacerlo.

“Los municipios no cuentan con recursos económicos o humanos suficientes, no tienen acceso a químicos y materiales para poderlas tener en funcionamiento óptimo y adecuarlas con tecnología reciente”, afirmó el legislador.

Llama a evitar que la infraestructura quede obsoleta

Aplaudió que el Gobierno estatal esté planeando sanear las cuencas hidrológicas, pero afirmó que en administraciones anteriores, también se han hecho grandes inversiones en construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales, sin embargo, “muchas han quedado obsoletas porque los municipios no pueden operarlas”.

“Resulta absurdo invertir en la construcción de más plantas de tratamiento de aguas residuales, teniendo más de 80 plantas fuera de operación”, opinó.

Especificó que si bien, el artículo 115 constitucional establece que el servicio de tratamiento y saneamiento de aguas residuales corresponde al municipio, también lo es que el artículo 4º de nuestra Carta Magna precisa que es responsabilidad de las tres esferas de gobierno, y de igual manera el mismo artículo 115 da la posibilidad de que el Estado pueda prestar de forma temporal los servicios que corresponden a los Ayuntamientos.

“Por lo que someto a consideración de esta Honorable Asamblea la presente Iniciativa de Ley que reforma el artículo 21 y se adicionan las fracciones LIV y LV recorriendo las demás, de la Ley del Agua para el Estado de Jalisco y sus Municipios, para que la Comisión Estatal del Agua”

1) Pueda prestar el servicio de saneamiento de aguas residuales.

2) Pueda operar las plantas de tratamiento de aguas residuales de forma temporal cuando así se lo manifiesten los Ayuntamientos, cuando éstos no cuenten con suficiencia técnica, presupuestal o de recursos humanos. Y

3) Vigile que la operación de las plantas de tratamiento de aguas residuales sea conforme con las tecnologías más actualizadas para su debido funcionamiento.