Por: Dra. Lucía Almaraz (imagen gob.mx)

En el contexto del Día Internacional de la Mujer, es pertinente contextualizar cómo la corrupción se vincula con los roles de la mujer.

Lo primero es destacar que la corrupción según el documento elaborado por CIDE y RRC denominado “Hacia una
Política Nacional Anticorrupción, bases para una discusión pública”, define la corrupción como: un problema de captura que se traduce en la (in)capacidad del Estado para controlar el particularismo.

Se trata de una forma de organización social que se caracteriza por la distribución de bienes sobre una base no universalista que refleja el acceso y distribución restringida del poder.

En un encuentro de Eurosocial que se llevó a cabo en Buenos Aires, Argentina, se analizó cómo la corrupción afecta de manera directa a la mujer, identificándose cinco problemáticas de este fenómeno que tienen especial consecuencias para las mujeres:

1) La trata de mujeres y niñas permitida o facilitada por funcionarios públicos.

2) La extorsión sexual y otros pagos que las mujeres deben hacer para acceder a
servicios públicos.

3) La corrupción asociada a los programas sociales claves para la mujer.

4) Los obstáculos para el emprendimiento económico de la mujer.

5) La participación política de la mujer (incluyendo la violencia política contra mujeres que denuncian la corrupción, el clientelismo político y la compra de votos de mujeres en situación de pobreza).

Pudiéramos agregar otros tantos factores evidentes como la falta de integración de partidas presupuestales destinadas a combatir la desigualdad que padecemos las mujeres, o la perversa relación de la política con el dinero, derivado de la ausencia de transparencia y la falta de espacios de mujeres para la toma de decisiones respecto al tema presupuestal gubernamental.

Se dice que las mujeres somos menos corruptas en comparación con los hombres, esta teoría no refleja la exactamente la realidad de lo que sucede.

La falta de acceso a las puestos directivos y puestos claves es un factor de elevada probabilidad de contar con
menos ocasiones para meter la mano en la caja, lo que sí debo destacar es que todos los estudios sobre el tema comparten la teoría de que en los regímenes más democráticos, abiertos y transparentes suele haber una mayor presencia femenina y también menores niveles de corrupción.

Ya lo establecía María Amparo Novo, Socióloga: “Si el contexto es más democrático, el número de mujeres en puestos políticos se incrementa y la corrupción disminuye”.

Creer que las mujeres somos menos corruptas también nos pone en desventaja frente
a los hombres,
ya que se nos confiere un rol como poseedoras de una ética, valores y principios más elevados y por ello al romper esta asignación de rol se nos sanciona de manera más severa que a los varones.

En programas gubernamentales se han utilizado a las mujeres con el objetivo de disminuir índices de corrupción, ejemplo de eso fue Jalisco con la contratación de 300 mujeres como policías viales de las cuales un gran porcentaje de ellas fueron destinadas al operativo salvando vidas.

¿Qué se esta realizando en materia de anticorrupción en el Estado pensando en la
mujer?

El pasado 21 de febrero el Comité de Participación Social (CPS) del Sistema Estatal Anticorrupción presentó su plan de trabajo 2019, en el cual se incluyó dentro de las 14 acciones estratégicas un proyecto denominado “Incorporación de la Perspectiva de Género en el Sistema estatal Anticorrupción”, el cual tiene objetivo el desarrollo de mecanismos para promover los lineamientos necesarios, introduciendo la perspectiva de género en las políticas y prácticas institucionales con un enfoque de gestión, gobernanza y rendición de cuenta relativas al control y combate a la corrupción.

La idea es fortalecer los mecanismos de promoción de equidad, paridad e igualdad que se consideren pertinentes para cumplir con los objetivos de la Ley del Sistema Estatal Anticorrupción. Este es el único plan de los Comités de Participación Ciudadana estatales y del nacional que está considerando un eje de esta naturaleza, no se cuenta
con apartados al Sistema Estatal Anticorrupción sobre todo en lo que corresponde al eje de perspectiva de genero en el control y combate a la corrupción.